domingo, 8 de diciembre de 2013

Cielo


                A veces me pregunto para qué miramos al cielo ¿Buscamos una estrella para pedirle un deseo? ¿Una paloma que nos traiga una carta en la que nos den una buena noticia? ¿Un avión de papel?

                Quizá miramos al cielo porque es infinito y nadie ve lo mismo que nosotros, las nubes se disipan de forma diferente ante nuestros ojos. Quizá esperamos un amanecer diferente al mirar por el balcón y esa calle que da al mar, a las marismas… o un atardecer que acabe cerrando nuestros ojos.

                Otros miran al cielo buscando sus sueños, perdidos, aquellos que una vez quemaron en la chimenea en un papel en blanco, para que sólo ellos los supieran. Otros, esperando ver el azul claro de los ojos de aquel que les remueve de pies a cabeza. El blanco de los ojos, como clara de huevo, refleja a todos. O también el gris, el que  a unos alegra y a otros entristece.

                ¿Qué es cielo? Infinito , no sólo en distancia, sino en todo aquello que encierra. Puede ser una caja de Pandora, puede desterrar pasado, presente y futuro. Puede ser nuestro corazón, el de aquellos que lo tienen grande y hermoso. El cielo, el cielo esconde todo lo que buscamos: paz, esperanza, deseo, añoranza…

                Mientras quede cielo, quedará todo. El amor de alguien es su mundo, para mí mi mundo está en el cielo y que no se marche o marchite, o me iré con él, a donde me lleve.