¿No habéis sentido nunca que de
repente vuestra vida deja de tener sentido, que todo aquello que querías ha
cambiado y de repente os hayáis en el medio de la nada? No hay descripción
posible, tampoco es un sentimiento, pero te sientes vacío, te falta algo. ¿Qué
pasa si encuentras la pieza que le falta al puzle y la gente te llama loco?
Quizás lo estés.
Quizás es sólo un obstáculo.
Y cuando lo sobrepasas, lo
arrojas al suelo o simplemente convives con ello de forma pacífica… la gente te
deja de entender, hagas lo que hagas está mal. Si no hay sentimiento no hay
nada, si no hay nada estás vacío, y vuelves a empezar.
Te reencuentras y cuando no
tienes que rogarle más al cielo y cae, como regalo, la gente cree que estás
desesperada, que no es tu oportunidad, esa que ellos han tenido y que tú nunca
has rozado siquiera.
154 palabras, eso es lo que llevo
¿Notáis mi frustración? ¿Qué rumbo debería tomar mi vida? ¿Estoy viviendo mal?
¿Se puede vivir mal? No hay normas escritas sobre cómo vivir, pero a veces
parece haberlas… si cada uno pudiéramos describir nuestro mundo ideal yo
nombraría a Alejandro Sanz y aquellas palabras que, aunque conocidas, escuché
por primera vez de sus labios: “La utopía sirve para caminar, si das cinco
pasos hacia ella se alejará tales veces y así sucesivamente.”
Quizás hace tiempo me perdí entre
mis propios pasos.
Quizás nunca he tenido un camino.
Todo lo que nos pase en la vida
tiene que ver con lo que hagamos. Todos los caminos conducen a Roma, pero nadie
dijo nada sobre el cielo.