Más de una vez he respondido con "me duele" señalando al corazón a un "¿Qué pasa?". Es una de las razones por las que me siento incomprendida. Me dicen que vaya al médico, no vaya a ser algo grave y mi cabeza les responde que necesito a un cupido que me una con mi Romeo. O con varios Romeos. Porque lo importante no es el primero es... aquel que te cante `Last first kiss´ ¿No? De nuevo soy demasiado pegajosa.
"Me duele" de verle con otra; Ver que no soy la que provoca sus sonrisas y suspiros...¿Los chicos suspiran? *Suspira* Su sonrisa hace de mi mundo EL mundo. No tener excusa para hablar con él las veinticuatro horas del día. Querría ir de su mano, dando un paseo... Eso me duele.
Adorno mis palabras, para algo tengo musas, si no lo hiciera no escribiría. A un escritor nunca se le toma literalmente. Hay que mirar más allá de sus palabras.
viernes, 26 de julio de 2013
viernes, 19 de julio de 2013
La nada
Hay cosas que no nos llevan a parar a ningún sitio, pero aun así las hacemos para rellenar páginas vacías.
Las páginas en blanco son nuestro aburrimiento y por cada una de ellas hay ganas de hacer algo.
¿Por qué no comer un helado? Para mí uno de vainilla con caramelo, por favor ¿Y tú? ¿Prefieres palomitas? Mira en el mueble, ese de la cocina, el de aspecto viejo, sé que sabes cuál digo. Hay palomitas de colores. Yo las prefiero de mantequilla.
¿Sabes? ¿Te has fijado? A lo tonto he llenado una página de aburrimiento, al menos has ocupado la mente unos instantes. Supongo, que como a mí, te han entrado ganas de ver una película tonta, de esas de media tarde. Porque, el cine sin palomitas se disfruta ¿Y las palomitas sin cine? Yo creo que no. Aunque podrías hacer ese experimento un día.
Y por si tampoco lo has visto, he rellenado también una página vacía.
Las páginas en blanco son nuestro aburrimiento y por cada una de ellas hay ganas de hacer algo.
¿Por qué no comer un helado? Para mí uno de vainilla con caramelo, por favor ¿Y tú? ¿Prefieres palomitas? Mira en el mueble, ese de la cocina, el de aspecto viejo, sé que sabes cuál digo. Hay palomitas de colores. Yo las prefiero de mantequilla.
¿Sabes? ¿Te has fijado? A lo tonto he llenado una página de aburrimiento, al menos has ocupado la mente unos instantes. Supongo, que como a mí, te han entrado ganas de ver una película tonta, de esas de media tarde. Porque, el cine sin palomitas se disfruta ¿Y las palomitas sin cine? Yo creo que no. Aunque podrías hacer ese experimento un día.
Y por si tampoco lo has visto, he rellenado también una página vacía.
domingo, 14 de julio de 2013
Cheonsa (ángel.Bonus)
Un copo frío caía sobre mi roja nariz, el invierno parecía haber llegado al fin.
Una blanca paloma vi sobrevolar la altura en las nubes, pintadas sobre un cuadro negro azabache que cubría el cielo, estaban estas, espesas y blancas como la espuma del mar, no había alfiler capaz de coser o tapar lo negro del cielo pues hasta lo blanco negro era.
Un ángel vi caer, allí lo vi por primera vez, era rubio y hermoso, muy hermoso; Sus ojos permanecían cerrados pero no parecería un ángel sin aquellas espesas alas que aparecían de su espalda; Su ropa era la de un chico normal de su edad, allí comprendí que lo que paloma creí divisar era en realidad un ángel caído del cielo.
Se movió, me asusté. No sabía qué hacer.
Abrió los ojos...azules, muy azules, como dos trozos de cielo, del más claro de los cielos. Era hermoso pues.
Se levantó, aun mirándome. Me asusté más.
No se parecía en nada a un ángel de ficción, me penetró con la mirada, ss ojos azules en los míos... de repente todo se hizo negro...y como testigo de lo pasado el viento, aquel que las palabras... se las lleva volando...
Una blanca paloma vi sobrevolar la altura en las nubes, pintadas sobre un cuadro negro azabache que cubría el cielo, estaban estas, espesas y blancas como la espuma del mar, no había alfiler capaz de coser o tapar lo negro del cielo pues hasta lo blanco negro era.
Un ángel vi caer, allí lo vi por primera vez, era rubio y hermoso, muy hermoso; Sus ojos permanecían cerrados pero no parecería un ángel sin aquellas espesas alas que aparecían de su espalda; Su ropa era la de un chico normal de su edad, allí comprendí que lo que paloma creí divisar era en realidad un ángel caído del cielo.
Se movió, me asusté. No sabía qué hacer.
Abrió los ojos...azules, muy azules, como dos trozos de cielo, del más claro de los cielos. Era hermoso pues.
Se levantó, aun mirándome. Me asusté más.
No se parecía en nada a un ángel de ficción, me penetró con la mirada, ss ojos azules en los míos... de repente todo se hizo negro...y como testigo de lo pasado el viento, aquel que las palabras... se las lleva volando...
Those butterflies
Aquel ángel de cabellos rubios que un día cayó del cielo en
forma de paloma se convirtió en mariposas.
Esas que cruzan todo tu ser cuando lo ves. Porque esa
persona te transmite la calidez necesaria para poder complacerte por completo.
¿Es malo amar? No. Tan sólo es mala la forma en la que lo muestres.
Dicen que se sufre, pero es bonito, en fondo. Muy en el
fondo. Como cuando no quieres mostrar la verdad y comienzas a decir que muy en
el fondo te cae bien algo, o que, incluso, en el fondo de tu corazón queda un
rayo de luz que saldrá un día cuando alguien coja la llave necesaria.
No importa cómo se muestre, pero si se sonríe con pequeños
detalles, o sonríe con tu sonrisa, esa persona te quiere ¿No? Porque a veces
caemos, y alguien tiene que levantarnos. Y ahí están las personas que nos
quieren. Da igual la distancia, porque el viento arrastra las palabras y las
lleva a la persona adecuada. Distancia…
Eso nos hace amar a alguien especial. Porque se sufre con
todo: La familia, los amigos… pero lo importante es que estén ahí cuando se
necesiten. Por eso no hay que tener miedo.
“El no siempre está ahí, el sí hay que encontrarlo…” y
acabaré la frase con “…la persona adecuada”. Todo puedo ocurrir y nada puede
pasar. Un día las mariposas aparecen, en
todos. Acaban en una sonrisa.
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