martes, 21 de enero de 2014

Fireworks


 La claridad entraba en la habitación a través de la ventana, pero no porque estuviera abierta, sino porque había pequeños huecos en la persiana y la luz conseguía colarse por ellos.

 Una chica, de pelo alborotado y maquillaje corrido la abrió, la misma que segundos antes dormía plácidamente sobre unas mantas. Había abierto la ventana por una sola razón, despertar a su amiga; O al menos eso creía.

                Comenzó a pensar en la noche anterior, la razón por la que ahora se encontrara en esa habitación de casa ajena y no la suya: Era verano y aquella noche, en el parque a las afueras de su ciudad, tocaba echar a volar fuegos artificiales.

 Básicamente era una excusa para los chicos de su edad de ir a pasarlo bien, sin preocupaciones. Asique recordó que cuando llegó su pequeña pandilla ya estaba allí, eran 5.

                La pareja desapareció, dejando a tres de ellos allí. Su amiga, un chico al que decían Max aunque para nada era su nombre, y ella. Digamos que a la hora, tras dos cervezas el chico se fue, dejándolas a ellas dos allí.

 "Ellos se lo pierden" pensó "para un año que tenemos el mejor sitio no pienso perdérmelo" y dio el último trago a su bebida. Miró a su izquierda y vio a su amiga, la luz le hacía el pelo incluso más rubio. Al poco comenzaron a sonar los fuegos artificiales... Y con ello algo inesperado, cuando se quiso dar cuenta y sin saber por qué los labios de su amiga se encontraban sobre los suyos "alcohol" se dijo.

 

Y volvió a la realidad, un cojín le había impactado en la cara y su amiga no saldría ilesa de aquello, nunca lo había hecho y ahora seguía siendo igual.