viernes, 22 de mayo de 2015

En clase de historia nacen cosas que contar.

La lluvia cae del cielo
y se convierte en hielo
al tocar levemente
la punta de tus dedos.

Mas frío yo no siento
ni con un suspiro
caído en mi cuello
ni tus dedos en mi cuerpo.

De tus labios
surge un beso
y de los míos
un te quiero.

De tus labios
mil promesas,
de los míos
aspereza.

No robes
mi alma
que aún
aguanta.

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